Búscame cuando no te queden más palabras,
cuando el dolor agite todos tus instantes estaré
esperando que en mi presencia abras las partes
rotas de tu corazón, y
curarte.
Búscame en la
diáfana marea de tus lunas cuando el amor te
doblegue en desengaño, estaré esperando para
acariciarte con ternura lo que nos quede estos
años.
Búscame y entonces
todas las preguntas te responderé con el alma
entre mis manos no te asustes, si es que mis ojos
se inundan, será la dicha de sentirme en tu
remanso.